El Ejército israelí ha publicado un comunicado en el que advierte que, aunque estos proyectiles contienen menos material explosivo que un misil estándar, su impacto puede ser letal. Por ello, la precaución y el cumplimiento de las instrucciones del Comando del Frente Interior, unidad militar encargada de la seguridad civil, son cruciales. Precisamente un proyectil de estas características causó ayer lunes la muerte de dos personas al impactar en Yehud, localidad cercana al aeropuerto de Ben Gurión. Las víctimas eran dos trabajadores de la construcción de nacionalidad china que, según el Ejército, no buscaron refugio con sus compañeros tras las sirenas. Uno falleció en el lugar y el otro murió esta mañana en el hospital a causa de sus heridas. Las directrices oficiales, vigentes al menos hasta este sábado, permiten reuniones de hasta 50 personas y el regreso al trabajo si los locales cuentan con refugio antiaéreo. Hasta ayer, el último ataque con misiles iraníes que causó víctimas mortales en Israel fue el 1 de marzo, cuando un proyectil impactó en una sinagoga en Beit Shemesh, cerca de Jerusalén, y mató a nueve personas. Un día antes, un misil cayó en un edificio residencial de Tel Aviv, causando una muerte. Las alarmas no han cesado durante todo el conflicto, con mayor intensidad en el norte, donde se suman los ataques de Hezbolá, y en el centro del país. Cerca de la mitad de los misiles iraníes disparados contra Israel desde el inicio de la ofensiva junto a EE.UU. han sido de tipo racimo, según confirmó un oficial militar israelí. Este tipo de misiles dispersan pequeñas bombas en el aire, aumentando el riesgo de impactos por metralla. Su radio de alcance es de unos diez kilómetros.
Dos muertes en Israel por impacto de misil
Dos trabajadores de la construcción de origen chino murieron por el impacto de un misil en Yehud. El Ejército israelí subraya la importancia de seguir las instrucciones de seguridad durante los ataques continuos.